El seguimiento y la notificación precisos de los datos de residuos a lo largo del tiempo proporcionan a las instalaciones y a las partes interesadas una visión detallada de las oportunidades de mejora. Si los datos no son precisos, esto limita la capacidad de comprender los residuos de una instalación e identificar las acciones específicas que ayudarán a reducir los impactos ambientales y a impulsar la eficiencia.
Al establecer un programa de seguimiento y reporte de residuos, se deben aplicar los siguientes principios:
- Integridad – El programa de seguimiento y reporte debe incluir todas las fuentes relevantes. No se deben excluir fuentes del seguimiento de datos y el reporte debe basarse en la materialidad (por ejemplo, excepciones por cantidades pequeñas).
- Precisión – Asegúrese de que los datos introducidos en el programa de seguimiento de residuos sean precisos y provengan de fuentes confiables (por ejemplo, balanzas calibradas, facturas, principios de medición científica establecidos o estimaciones de ingeniería, etc.).
- Consistencia – Utilice metodologías consistentes para rastrear los datos de residuos que permitan comparar las cantidades de residuos a lo largo del tiempo. Si hay algún cambio en los métodos de seguimiento, las fuentes de residuos u otras operaciones que impacten los datos de residuos, esto debe ser documentado.
- Transparencia – Todas las fuentes de datos (por ejemplo, facturas, registros de pesaje, etc.), las suposiciones utilizadas (por ejemplo, técnicas de estimación) y las metodologías de cálculo deben ser divulgadas en los inventarios de datos y ser fácilmente verificables mediante registros documentados y evidencia de respaldo.
- Gestión de la calidad de los datos: se deben definir y realizar actividades de aseguramiento de la calidad (controles de calidad de datos internos o externos) tanto sobre los datos de residuos como sobre los procesos utilizados para recopilar y rastrear los datos, a fin de garantizar que los datos reportados sean precisos.