El seguimiento y la notificación precisa de los datos de emisiones atmosféricas a lo largo del tiempo proporcionan a las instalaciones y a las partes interesadas una visión detallada de las oportunidades de mejora. Si los datos no son precisos, esto limita la capacidad de comprender las emisiones atmosféricas de una instalación e identificar las acciones específicas que ayudarán a reducir los impactos ambientales.
Al establecer un programa de seguimiento y reporte de emisiones atmosféricas, se deben aplicar los siguientes principios:
- Integridad – El programa de seguimiento y reporte debe incluir todas las fuentes relevantes.
- Precisión – Asegúrese de que los datos ingresados en el programa de seguimiento de emisiones atmosféricas sean precisos y provengan de fuentes confiables (por ejemplo, pruebas/monitoreo de emisiones o cálculos de emisiones basados en principios científicos de medición establecidos o metodologías reconocidas de estimación de emisiones, etc.)
- Consistencia – Utilice metodologías consistentes para rastrear los datos de emisiones atmosféricas que permitan comparar las emisiones a lo largo del tiempo. Si hay algún cambio en los métodos de seguimiento, fuentes u otras operaciones que impacten los datos de emisiones atmosféricas, esto debe ser documentado.
- Transparencia: todas las fuentes de datos (por ejemplo, informes de pruebas), suposiciones utilizadas (por ejemplo, técnicas de estimación) y metodologías de cálculo deben ser divulgadas en los inventarios de datos y ser fácilmente verificables mediante registros documentados y evidencia de respaldo.
- Gestión de la calidad de los datos: se deben definir y realizar actividades de aseguramiento de la calidad (internas o externas) tanto sobre los datos de emisiones atmosféricas como sobre los procesos utilizados para recopilar y rastrear los datos, a fin de garantizar que los datos reportados sean precisos.