La producción y el uso de energía son las mayores fuentes artificiales de emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero). Los impactos operativos, ambientales y financieros de la energía son cuestiones clave para las operaciones de la instalación. Impulsar la eficiencia energética y promover el uso de energía renovable en todas las operaciones de la instalación es importante para que todas las fábricas se enfoquen en ello.
A medida que el cambio climático surge como el riesgo humano, ambiental y económico más grave en el mundo, los gobiernos pueden imponer requisitos y regulaciones más estrictos. Las instalaciones que reduzcan el consumo de energía y las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) también estarán mejor preparadas para las demandas regulatorias o nuevos requisitos de las marcas. Esto también puede generar una ventaja económica para su instalación al reducir la dependencia de los combustibles fósiles y los costos.